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Las sombras de una rosa de plata.

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Las sombras de una rosa de plata.

Mensaje por Invitado el Jue 5 Dic - 20:58

Cierta peliblanca caminaba sin rumbo fijo por un desolado camino, a ambos lados había bastantes arboles pero estos no llamaban su atención, sus ojos rojos escudriñaron todo a su alrededor tratando de ver si había algo interesante ya que el camino se había tornado muy aburrido. Entonces a su mente acudieron los recuerdos de los dos asesinatos que había cometido mas recientemente, daría lo que fuera por revivir esos momentos de nuevo pero cambiar unas cuantas cosas en la tortura que le hizo a Hiruhi ya que en vez de romperle las piernas con un bate lo haría con un martillo, el mas grande que estuviera a su alcance. Mientras se imaginaba la escena notó que había un manzano a un lado del camino, se acercó a este y arrancó una fruta de la rama, la lustró un poco contra su ropa y después se encogió de hombros mientras le daba un mordisco tras otro hasta acabársela, los restos de la fruta fueron a parar al suelo y la de ojos rojos siguió con su camino.-Donde puede haber otro maldito pueblo, esta mierda de camino esta vacío.-Chasqueó su lengua en gesto de enfado y apresuró el paso mientras tenía la vista en el suelo, se llevó una mano a la cabeza ya que sintió una inesperada punzada de dolor.-Maldición.-Se recostó al pie de un árbol y se cruzó de brazos mientras cerraba sus ojos y después de mucho intentarlo logró conciliar el sueño.

Todo era extraño en sus sueños, si es que se les podía llamar así, esta vez estaba en un desierto y todo era enteramente de color gris, pero a donde quiera que mirara había cuervos, cuyos ojos eran tan tojos como las llamas del infierno, estos cuando graznaban mencionaban diferentes nombres, la peliblanca los reconoció todos, eran de los pocos que ya había matado y los que le faltaban por ser juzgados. Caminó entre las aves negras como el carbón y llegó a la que repetía incesantemente un nombre, la tomó por el cuello y esta batió las alas incesantemente mientras seguía graznando el mismo nombre. Finalmente Chikage le retorció el cuello hasta romperlo, pero al no bastarle terminó por arrancarle la cabeza al cuervo, al hacer eso los demás alzaron vuelo dejándola completamente sola, eso no le importó en lo absoluto ya que después de que uno de los cuervos tratara de atacarla y haber terminado con un ala arrancada, despertó con un leve sobresalto. La chica se puso de pie con un poco de torpeza y se quitó una hoja del cabello, entonces repitió el nombre que le había costado la vida a ese cuervo del sueño.-Utsuho...-Continuó con su camino mirando al cielo atenta a las nubes, no era necesario ser una genio para saber que pronto iba a desatarse la lluvia por la cantidad de nubes que estaban cubriendo todo el cielo y el amenazante color oscuro que tenían. Finalmente encontró algo interesante que hacer, un hombre estaba de pie a un lado de un caballo al cual golpeaba una y otra vez con un látigo para que se pusiera de pie y continuar con su camino.-¡De pie bestia inútil, si no te mueves te cortaré el cuello!-La chica se quedó de pie mirando la escena a unos escasos seis metros, los relinchos de protesta y dolor del animal le resultaban molestos pero no tanto como el ver a ese sujeto golpeando a ese animal sin remordimiento alguno. Finalmente optó por intervenir, le daba igual ya que de todas formas no iba a perder nada, le sujetó la muñeca con fuerza al hombre y le clavaba las uñas con fuerza.-¿¡Quien mierda eres!?-Ella no dijo nada, cerró su otra mano en un puño y le golpeó directamente en la mandíbula, el hombre escupió sangre a un lado ya que por el golpe se había mordido la lengua. Y antes de hacer nada Chikage se movió y le asestó una patada en el abdomen haciendo que el sujeto se quedara sin aire, y por último lo sujeto con fuerza del cuello, ejerció mas presión mientras su victima le golpeaba los brazos tratando de hacer que le soltara y trataba de patear. Pero la peliblanca no cedió hasta que lentamente el hombre comenzó a morir, los segundos parecieron eternos hasta que finalmente este quedó inconsciente. Lo soltó y cayó al suelo, arqueó levemente una ceja y le pateó el rostro, después miró al equino el cual había observado en silencio.-Largo-Y casi como un gracias el caballo inclinó un poco la cabeza, y se fue.

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Re: Las sombras de una rosa de plata.

Mensaje por Invitado el Vie 6 Dic - 20:55

Habían salido de otro estúpido pueblo hacía tan solo el día anterior, JO todo el tiempo había permanecido en silencio hasta que le habló a su acompañante.-Silver Rose-el de cabello plateado tardó un segundo en entender.-Me importa una m*erda si no te gusta el nombre, es mi elección.-Y después de eso tomaron un camino en el cual hasta el momento se habían topado con muy pocas personas. Todos eran campesinos los cuales transportaban principalmente heno y algunos vegetales, por lo cual no se merecían su atención.

Hans, siguiendo a JO, caminaba por un camino sin importancia alguna, hasta que se toparon con un caballo sin jinete. La mujer no le dio importancia y continuaron su camino hasta que divisaron algo, mientras avanzaban la escena se hacía mas clara. Una chica de cabello blanco estaba de pie junto a un cuerpo tirado en el suelo. Ambos se acercaron a ella y esta entonces fijó sus mirada en los desconocidos que estaban frente a ella.-Deja de mirarme así, ¿quien mi*rda eres?-La joven poseía una cabellera blanca sumamente larga con unos mechones de color gris, Hans notó que en su ropa tenía manchas de sangre recientes las cuales había tratado de borrar.-¿Acaso a ti también te comieron la lengua las ratas de mi*rda?-La chica no habló, miró de arriba a abajo tanto a JO como a Hans y se encogió ligeramente de hombros mientras golpeaba con la punta del pie la cabeza del hombre que estaba en el suelo.-Esto fue una p*ta perdida de tiempo, sigue con tu j*dido camino p*ta.-La peliblanca quien había estado a punto de irse se detuvo en seco al escuchar el insulto y clavó nuevamente su mirada en JO, la cual al parecer había esperado esa reacción.-¿No te gusta que te llamen como la j*dida mi*rda que eres?-La joven misteriosa ensombreció su mirada mientras se paraba frente a JO, ambas estaban a tan solo dos metros de la otra.-Mula, no nos molestes, ¿entendido? Ahora aléjate.-Hans como siempre no dijo nada, solo asintió y retrocedió algunos pasos para darles espacio a las chicas.-Espero que resistas mas que la mi*erda de magos que derroto.-Y se preparó para desenfundar sus armas.

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Re: Las sombras de una rosa de plata.

Mensaje por Invitado el Jue 12 Dic - 10:19

Chikage había permanecido mirando el cuerpo del sujeto y pateó la cabeza sin mucha fuerza unas dos veces, hasta que se vio interrumpida por la llegada de dos personas que nunca había visto y que enseguida le inspiraron desconfianza, la mujer le habló primero, tenía un vocabulario vulgar pero eso no le importó. No se diferenciaba mucho del suyo después de todo, optó por no hablar hasta que aquella mujer tan rara terminara. Finalmente después de examinar a ambos con la mirada se encogió ligeramente de hombros y tratando de ignorar a la mujer trató de seguir con su camino hasta que perdió la paciencia con tantos insultos, tal vez porque Chikage no estaba de buen humor.-Tranquila, me encargaré de darte pelea.-La mujer desenfundó dos pistolas y comenzó a disparar algunas balas, la peliblanca mas joven se movió rápidamente a un lado pero sintió algo tibio recorrer su hombro derecho, al llevarse una mano a este vio la sangre y el corte que tenía, ¡pero si había esquivado los disparos! Entonces la mujer surgió de la nada y le dio una patada en el abdomen, Chikage se llevó una mano al área golpeada y recuperó el aire mientras miraba a su alrededor tratando de localizar a su oponente. No entendió cómo es que la había perdido de vista tan rápido.

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Re: Las sombras de una rosa de plata.

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