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El glorioso partir de Kruhel-sama

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El glorioso partir de Kruhel-sama

Mensaje por Invitado el Dom 6 Oct - 18:10

Desperté como media hora después de la paliza, aún no podía creer tal arremetida en mi contra. "Pero si atrapé al pervertido ladrón, ¿por qué me golpean? Se supone que deben abrazarme y decirme 'Kruhel-sama' por mi valeroso y sumamente peligroso acto heroico. Cualquier otro se hubiera muerto sin lograr tal hazaña." Me levanté como pude, me dolía mucho la cabeza, y las piernas, y las costillas, y las rodillas... Mejor digo qué no me dolían: los dedos, los ojos y el tobillo izquierdo. Sinceramente ante tal paliza había sido un milagro que siguiera respirando, pero soy el gran Kruhel-sama, esas cosas no me afectan... Bueno, una vida recibiendo palizas similares me han hecho resistente. -Necesito una ombra parecida a mí, para escapes de emergencia... Y necesito volver al gremio, Nana-chan~ debe estar muy preocupada... Monito de m*rda.
Como no tenía buena idea de a dónde debía ir, dado que mi sentido de orientación se estropeó por las múltiples contusiones, tomé el camino directo al centro de Clover, sin saber los males que me esperaban. No tuve que esperar demasiado para notar que estaba en la boca del lobo, apenas crucé unas calles me encontré con un grupo de mujeres en una tienda de lencería, todas preocupadas por algo. -Buona sera, bellas damas. ¿Qué les molesta? ¿Hay algo que el gran Kruhel-sama pueda fare por ustedes? Inmediatamente ellas se callaron, murmurando algo y luego vinieron las miradas hostiles seguido de un "ahí está". Me empezaron a golpear con sus bolsos y bolsas de compras, algunas hasta tenían piedras. ¡Piedras! Tuve que salir corriendo antes que me hicieran más daño. -¿Y ora quello che? (¿Y ahora qué dije?

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Re: El glorioso partir de Kruhel-sama

Mensaje por Invitado el Jue 10 Oct - 20:31

Escapar de las mujeres locas con piedras en sus bolsos fue algo mucho más sencillo de lo que esperaba, afortunadamente nunca se dedicaron a perseguirme, sólo me gritaban cosas como "vuelve aquí pervertido" o "eres un monstruo lujurioso y depravado". "¿Por qué me tratan así? Ya había atrapado al ladrón de ropa interior, no entiendo por qué me quieren golpear...".
La carrera de huida me había llevado hasta el centro de la ciudad, donde de entre varias tiendas y gente que pasaba por ahí, había un estúpido perico o ave, o lo que sea, que estaba chillando una y otra vez sobre mí, repitiendo como una grabadora dañada el mismo mensaje, una y otra vez "Kruhel, un pervertido, siscon que viste de blanco con marcas rojas y usa capucha". La gente alrededor mío se quedaba mirando mis ropas, de patrones blanco y rojo, y las mujeres, sobre todo las mujeres, adoptaban una guardia como si estuvieran listas para golpearme.
-Estúpido loro, ¿credi che dici? Déja de decir mentiras. Pero el decerebrado animal sólo sabía pedir galletas y repetir otra vez la blasfemia sobre mí, y eso atraía más la atención de las personas, en especial la del vendedor, que veía cómo intentaba inútilmente de convencer al pajarraco que se callara. -Es imposible, si no tienes una galleta, no se va a callar. Te la puedo vender, 1000 joyas cada galleta. -¿Che cosa? No pagaré tanto para silenciar un perico drogado. Prefiero empalarlo. Lo amenacé con cuatro agujas de sombras, un nuevo record personal, pero el ave idiota seguía pidiendo galleta o repitiendo el mensaje, no se callaba. El dueño, molesto, me sacó de la tienda bajo la amenaza de que si no lo hacía, llamaría a la policía.
Me retiré de ahí sintiendo las miradas hostiles de las mujeres que por ahí pasaban, así que me puse mi capucha para disimular un poco. Fue peor, casi que me reconocían más rápido aún, ¿era siquiera posible? La cotorra esa seguro había dicho el mensaje por horas y horas, difamando algo ridículo y sin sentido. "Maldita ave... ¿Y qué rábanos significa 'siscon'?"
Entre las calles de la ciudad, en la dirección que yo creía era la indicada para salir (realmente no era así), me encontré con las mujeres locas que me había pegado una paliza antes. -Vaya vaya, si es el pervertido-sama. ¿Qué pasó? ¿Estás buscando a tu princesita de cabellos rosados? ¿Nana-chan? -¿Qué le hicieron a Nana-chan? Rápidamente las mujeres me rodearon, con intenciones de golpearme... de nuevo. Estaba muy tenso, necesitaba una forma de escapar. -No lo sé, la princesita sólo la vi una vez, seguro se fue a su palacio a comer como reina y vestirse con los más finos vestidos de todo el reino. Me enferma esa niña, que se cree mejor que nosotras. Quiero darle una paliza, pero como no la encuentro, me conformaré contigo. ¿Conmigo? Estaba en un serio apuro, así que hice lo que mejor sé hacer en mi vida: huir. Con las sombras que ellas proyectaban, las levanté y moldee como cuchillas para lanzarlas y que me abrieran espacio, entonces corrí, como si el mismísimo diablo me persiguiera (bueno, de hecho si lo hacía), como si mi vida dependiera de ello (que de hecho si).

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Re: El glorioso partir de Kruhel-sama

Mensaje por Invitado el Sáb 12 Oct - 9:33

Corrí como por 5 minutos, lo más rápido que jamás había hecho en mi vida, y gracias a mi parkour y destreza superior, así como intelecto superior y mi habilidad para optimizar espacios, puede escaparme fácilmente de las mujeres locas y psicópatas (en realidad corrí por un callejón y me quedé dentro de un bote de basura por un rato hasta que se fueron).
Una vez estaba completamente seguro que se fueron, salí apestando a quién sabe qué, era mejor no saberlo; me asomé por la calle esperando no ver a nadie maligno que quisiera pegarme, maltratarme, quemarme, cortarme y/o patearme, pero era imposible estar completamente seguro, cualquiera podría atacarme, cualquiera podría herirme. "Qué decepción, hice tanto por este pueblito de m*rda ¿y así es como me pagan? Más nunca debería tomar misiones de este índole, todos son unos malagradecidos... Debería apuñalarle las pantorrillas, así aprenderán a no meterse conmigo..."
Finalmente salí del callejón, tomando la mayor discresión y caminando tranquilamente mientras buscaba las señalizaciones que me llevaran a la estación del tren y poder salir de una buena vez de ese pueblo del infierno. "Basuras todos, no debí ayudarlas... Bueno a una mujer nunca se le niega ayuda, pero... De saber que me golpearían tanto, no hubiese venido... Ah, mi Lisa-chan..." Recordé una vez más a mi amada Lisa, y cómo el error me causara aquel terrible trauma, menos mal encontré la señal indicada para ir a la estación de trenes, porque no quería recordar nada sobre Lisa... Duele mucho recordarla...
Ya en la estación del tren, o mejor dicho casi llegando, otra horda de mujeres locas me interceptó, estaban muy atentas a mí, mi forma de vestir y hasta preguntaron mi nombre con suma curiosidad y una chispa de hostilidad. Recordé a la guacamaya loca que decía mi nombre y algunas blasfemias, así que intenté pasar desapercibido. -Il mio nombre es Ezio Audición, estoy de paseo por aquí nada más... No pude mentir del todo, aunque usé otro nombre completamente al azar e inventado, nadie usaría ese nombre, pero ya para mi apellido, fuente de orgullo y gratitud, mi legado más importante, no pude cambiarlo por completo. Eso, al parecer, fue mi sentencia de muerte, pues me reconocieron por ese apellido y me empezaron a gopear otra vez, motivando una vez más mi fuga de las mujeres con piedras en los bolsos. -¿Quién es tan imbécil para confundir mi apellido Auditore con Audición? ¡Maldito periquito australiano! No se me ocurría otro culpable que no fuera tan estúpida ave; una lástima, tanto amor que le tengo a las aves, ahora se había convertido en un odio irremediable por culpa de un albatros.

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Re: El glorioso partir de Kruhel-sama

Mensaje por Invitado el Dom 13 Oct - 21:39

Finalmente, tras otra vez perder de vista a las locas y regresado a la estación del tren para poder irme a mi casa en Zafiro (que en realidad es un miserable cuarto de hotel tercer mundista más feo que un carro por debajo), noté con cierta tristeza que todos me habían tratado de golpear en este día, sin causa razonable y negando por completo mi heroica hazaña, que ya no me parecía tan heroica ni digna de mención. Me senté en uno de los bancos de espera luego de comprar mi pasaje hasta Zafiro, pensando en el día que todavía no me lo podía creer. "He sido aporreado, golpeado, humillado y hasta noqueado, pero nunca di razones para ello. Usualmente es algo malo que dije, pero esta vez no dije nada. Todo es culpa del loro..." No encontraba a más nadie a quién culpar, pues el único responsable que había repartido miseria y mentiras a mi nombre había sido el agapornis del mal. ¿Y dónde dejaba a Nana en todo esto? Imposible de saber, ella se había perdido y... -¡DIO! Me olvidé por completo de Nana-chan... Corrí fuera de la estación como una bala para tratar de encontrar a la pequeña señorita de cabello rosado, la busqué por todas partes y muchos me aseguraron verla, pero no sabían dónde estaba. Asustado por la situación, sólo me quedaba una cosa por hacer: ir a ver a las delincuentes que me había golpeado. Una de ellas había dicho que "la princesita de cabellos rosados manda saludos". "Dio, ahora todo tiene sentido, ellas secuestraron a mi querida Nana-chan y han estado persiguiéndome para inutilizarme. Soy el único que puede salvar a Nana-chan ahora." -¡Aspettami Nana-chan~ Kruhel-sama te salvará!
Luego de un par de horas buscando sin éxito alguno, estaba por darme por vencido, ya mi tren se había marchado sin mí y no había rastro de Nana por ninguna parte, hasta que me encontré con las delincuentes. Las encaré inmediatamente -Ustedes, ¿dónde está Nana-chan? ¿Qué han hecho con ella? Ya saben, la pequeña, de cabello rosado, tiene colmillos y está chiflada... Tuve que hacer la aclaratoria, pues no me entendieron ni papa de lo que dije. -¿La princesita? Seguro se habrá ido a su palacio con sus ponys y unicornios, comiendo chocolates y probándose vestidos rosados con flores de color lila. La vimos irse en el tren justo después de darte una paliza. Por cierto, ¿quieres otra? -Nope, grazie. Corrí con todas mis fuerzas y me escapé usando viejas artimañas del oficio (les lancé basura en cuanto estuve en un callejón) sólo para tratar de poner rumbo a la estación de trenes nuevamente. -Vaya desperdicio... Tendré que pagar otra vez el pasaje del tren... Lo bueno es que Nana-chan está a salvo... Tuve que esperar otras 3 horas para el siguiente tren, y gastarme lo que me gané de la misión que ya no me provocaba nada de ánimos hablar. Con los ánimos por el piso y jurando nunca más poner un pie en Clover, abordé el tren con destino a... Onibus. Maldita mi suerte, me equivoqué de tren y tuve que pagar otro tren más para ir a Zafiro...

Fin del tema
(Nota, que se me descuente 3 pasajes de tren: uno no lo abordé, otro me envió a Onibus y el tercero si a casa...)

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Re: El glorioso partir de Kruhel-sama

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